Manu Sánchez canta a Cádiz por el Carnaval entonando un «no pasarán» a la extrema derecha: «La libertad se conquista por la izquierda»

El cómico andaluz se ganó la ovación del Gran Teatro Falla. Las palabras de su pregón fueron un bonito recuerdo a aquello que defendieron numerosos poetas y carnavaleros andaluces. El espíritu de denuncia y la lucha por la libertad que con tanta energía llevaron siempre por bandera. En el caso concreto de lo que cada año ocurre en las tablas gaditanas, Alejandro Sanz bien lo decía en su perfil de ‘X’ y alabando el discurso ofrecido por Manu Sánchez recordaba que «quien ama el carnaval ama la verdad disfrazada. Ama esa valentía que se canta en grupo, esa ironía que acaricia y pellizca a la vez. Allí las penas se vuelven estribillos y las injusticias, pasodobles que erizan la piel». Manu Sánchez no solo no dejó a un lado esa razón de ser del Carnaval de Cádiz, sino que, al igual que todas las chirigotas y comparsas que han participado en esta edición, la remarcó con un orgullo con el que se ganó al patio de butacas y al pueblo andaluz. Transformado en el Hércules plasmado en la bandera de Andalucía, el cómico aparecía sobre las tablas del Falla acompañado con los leones y columnas que componen, junto a este héroe mitológico, el escudo de esta comunidad autónoma. Muchos fueron los asuntos abordados por Manu Sánchez en su pregón, pero, sin duda alguna, lo que más destacó ha sido su particular «no pasarán» a la extrema derecha, a la nostalgia franquista y aquellas ideologías que lejos de hacer avanzar, progresar, como sociedad, plantean hasta una merma de las libertades y derechos conseguidos con los años. De las dificultades para acceder a una vivienda a la puesta en valor de las particularidades andaluzas En un discurso cargado de críticas sociales a asuntos que lastran enormemente la vida de los españoles a día de hoy. Así, aprovechando el personaje que interpretaba, recordaba las fábulas de Hércules y aseguraba que «doce trabajos tengo, pero en Cádiz no tengo pa’ comprarme una casa todavía». Una voz de denuncia a los abusos del mercado inmobiliario, a la que se sumaron otros mensajes que recalcaron las necesidades sociales que han de ser abordadas. Diversas fueron las críticas realizadas por el cómico andaluz, si bien también hubo espacio para reivindicar, aunque fuera entre risas, el orgullo andaluz. Así, como Hércules, explicaba que trabaja en el escudo, en la bandera, donde le ponen porque el lugar él no lo escoge, y, de esta manera, aseguraba que «trabajo y venga trabajo para tener luego fama de flojo». No solo eso, sino que este héroe mitológico en quien se tornaba Manu Sánchez contaba que, con placer, se encuentra en la bandera de Cádiz y en la de Andalucía, pero que no logra entrar en la de España. «Me dicen que es por el acento», relataba provocando las risas de los presentes. Si bien, los mayores aplausos y vítores llegaron cuando su pregón se focalizó más en mostrar repulsa a la nostalgia franquista y a aquellos discursos que, cargados de crispación…