Ortega Smith evidencia su guerra con Abascal después de ser acusado de colaborar con el PP

La crisis interna en Vox ha dejado de ser un rumor soterrado para convertirse en un conflicto abierto y sin retorno. Javier Ortega Smith, uno de los fundadores del partido y durante más de seis años su secretario general y número dos, ha decidido romper el silencio y plantar cara a la actual cúpula que encabeza Santiago Abascal. Lo ha hecho tras ser expulsado del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y después de que desde la dirección se le acusara de colaborar con el Partido Popular, una imputación que ha terminado de dinamitar una relación ya muy deteriorada. El detonante ha sido un escrito interno, adelantado por ‘El Mundo’, en el que Ortega Smith responde con dureza al informe que sirvió de base para su salida del CEN el pasado 22 de diciembre. Dicho documento fue elaborado por el secretario general del partido, Ignacio Garriga, y rubricado por Abascal, y en él se justificaba la decisión en una supuesta deslealtad política. Para el dirigente madrileño, sin embargo, la maniobra responde a una estrategia deliberada para apartarlo del núcleo de poder de Vox. En su misiva, Ortega Smith acusa directamente a la dirección de utilizar «la mentira, la manipulación y la tergiversación o las interpretaciones interesadas» como herramientas para marginarle. Un lenguaje inusualmente duro que evidencia hasta qué punto la fractura es profunda. «Lamentablemente no me ha sorprendido esa votación tan inmediata, porque hace ya mucho tiempo que el CEN dejó de ser un órgano de debate y reflexión, para ser un órgano meramente decorativo que simplemente ratifica las decisiones que otros han tomado previamente», denuncia, cuestionando el funcionamiento interno del partido y el liderazgo de Abascal. El ocaso político de Ortega Smith Uno de los puntos más sensibles del conflicto es la acusación de colaborar con el PP, que Ortega Smith considera especialmente ofensiva. «Es de traca que me acusen de esto precisamente quienes han pertenecido con carné y cargo durante muchos años al Partido Popular», responde, en una alusión directa a varios miembros de la actual dirección de Vox. Con esta frase, el ex secretario general no solo rechaza la imputación, sino que devuelve el golpe poniendo en cuestión la autoridad moral de quienes hoy controlan el partido. La situación de Ortega Smith dentro de Vox es la de una figura claramente caída en desgracia. A pesar de haber sido uno de los rostros más visibles y una pieza clave en la consolidación de la formación, su peso interno ha ido menguando de forma progresiva. En enero de 2024 ya fue relegado a un papel secundario como simple vocal del CEN, y en diciembre se consumó su expulsión de la dirección nacional. Un proceso de degradación política que también ha tenido reflejo en el Congreso de los Diputados. En la Cámara Baja, Ortega Smith ha ido perdiendo responsabilidades de manera paulatina. En noviembre dejó de ser portavoz adjunto del grupo parlamentario y posteriormente se le retiró la portavocía de la Comisión de Interior. En enero de este año también perdió…