admin 25/02/2015

EUROPA PRESS

García Vicente señala que para evitar la saturación y lograr «más calidad» es necesaria una «mejora en la organización»

El Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, ha señalado que en 2014 han tenido lugar en la Comunidad autónoma 550.070 asistencias a pacientes en las Urgencias hospitalarias, lo que supone un promedio diario de 1.580, de las que 338 corresponde al Hospital Miguel Servet de Zaragoza, con 123.370 urgencias anuales. En España, en 2013, hubo 28 millones de consultas médicas en estos servicios.

Así lo ha manifestado García Vicente con ocasión de la presentación ante la Comisión de Comparecencias y Peticiones Ciudadanas del Parlamento aragonés del ‘Estudio las Urgencias hospitalarias en el Sistema Nacional de Salud: derechos y garantías de los pacientes’, elaborado conjuntamente por los Defensores del Pueblo de varias Comunidades autónomas.

Según este documento, el 15 por ciento de la población sanitaria pasa anualmente por las Urgencias en España, algo «llamativo» para el Justicia de Aragón, que ha opinado que este servicio «es la punta del iceberg» de todo el sistema sanitario, realizándose desde él el 73 por ciento de los ingresos hospitalarios, algo «desproporcionado».

A su entender, si «no funcionan los servicios de entrada al sistema», los ciudadanos acuden a las Urgencias, además de que «cuando un hospital se colapsa, se colapsan las Urgencias», ha argumentado. Igualmente, ha sostenido que «el verdadero problema de las Urgencias es la saturación, que repercute en la calidad del servicio, que es peor, y facilita los errores» y ha apostado por «mejorar la coordinación del conjunto del sistema sanitario».

Otra de sus propuestas ha sido dar «alternativas» de asistencia a quienes más acuden a estos servicios, que son los enfermos crónicos, los que están en fase terminal y un porcentaje de población infantil.

Sobre el personal, ha comentado que «no coinciden» los momentos de mayor afluencia de pacientes, de las 12.00 a las 23.00 horas, con aquellos en los que hay mayor número de profesionales trabajando, de 8.00 a 15.00 horas, además de que «entre el 30 y 40 por ciento es personal que está en fase de formación», porcentaje que «aumenta por las tardes, noches y fines de semana».

Quienes trabajan en estos servicios sufren un mayor «estrés laboral» que requeriría «introducir herramientas de gestión proactiva para tratar de evitarlo» y ha señalado la posibilidad de crear una especialidad de Urgencias, si bien es algo «en debate dentro de la comunidad médica».

Medios materiales

El Justicia ha indicado que el cierre de determinadas plantas de hospitalización también influye en que «a veces se colapsen» las Urgencias, «algo que habría que evitar», al tiempo que ha manifestado que para «evitar la saturación» y que haya «más calidad» es necesaria una «mejora en la organización».

En esta línea, el informe propone adaptar la gestión informática a las características específicas de las Urgencias, algo que permitiría medir el tiempo de atención a cada paciente para un mejor control de calidad; facilitar el acceso a las historias clínicas digitales; e incluir en el organigrama general del hospital las previsiones del nivel de demanda a lo largo del año.

El documento aboga por medidas alternativas a la hospitalización, por una mayor educación de la población sobre cuándo hay que acudir a las Urgencias y por incrementar la cirugía mayor ambulatoria, los hospitales de día y mejorar la gestión del transporte sanitario. También pide promover la gestión de altas tempranas y la reserva de camas en planta en función de la previsión de ingreso desde Urgencias.

Por otra parte, el estudio considera necesario «que aumente la protección de la dignidad de los pacientes» puesto que en un momento de falta de espacios se produce «un menoscabo del derecho a la intimidad y la confidencialidad», ha glosado García Vicente.

Además, ha abogado por «garantizar al paciente en fase terminal una muerte digna y preservar el duelo de los familiares» para lo que se proponen las unidades de cuidados paliativos o soporte vital.

El Justicia ha mencionado la atención a inmigrantes en situación irregular y si bien «a nivel nacional se han detectado que en algunos casos hay trabas administrativas, en Aragón no», ni tampoco en la cobertura de asistencia hasta el alta médica.

Por lo que respecta a las personas con enfermedad metal o discapacidad grave, deberían ser atendidas «con prioridad y facilitar el acompañamiento», igual que para los menores, ha dicho.

17 EXPEDIENTES

García Vicente ha especificado sobre la Comunidad aragonesa que en 2014 su institución ha tramitado 14 expedientes, 12 de ellos de oficio, de los cuáles dos son generales, uno sobre las Urgencias del Hospital Miguel Servet y otro sobre las del Royo Villanova, mientras que el resto se refieren a cuestiones concretas, la mayoría a «esperas excesivas, de hasta 14 horas, o a posibles errores de diagnóstico».

El incremento sobre los expedientes tramitados el año pasado sobre el anterior en esta cuestión es del 10 por ciento y a raíz de su actuación el Justicia está a la espera de conocer la implantación de un plan de reorganización en el Servet, mientras que para el Royo pidió mayor dotación de personal y también una reorganización del servicio.

Por otra parte, está pendiente de saber si los hospitales públicos aragoneses están elaborando un protocolo para proteger a las personas más vulnerables. Asimismo, ha considerado que en la Comunidad la principal «dificultad» es acceder al sistema sanitario, puesto que una vez que los pacientes han sido atendidos «están contentos de cómo les trata».

En este sentido, ha enfatizado que esto es «mérito de los profesionales», mientras que la organización «es más responsabilidad de los políticos» para apostar por hacer un «esfuerzo de gestión» para, «con los recursos que tenemos», obtener los mejores resultados posibles.

Pocas quejas

El parlamentario del PP, Ramón Celma, ha esgrimido que el número de quejas es pequeño respecto al índice de actividad de las Urgencias y del sistema sanitario en general, que, además, «está bien valorado» por lo que «funciona bien». Se han adoptado medidas para reducir los tiempos de espera, pero «hay ocasiones en que no todo es previsible».

El diputado del PSOE, Eduardo Alonso, ha lamentado el cierre de los Puntos de Atención Continuada (PAC) y que el plan de reorganización anunciado por el Servicio Aragonés de Salud (Salud) «no se haya aplicado», lo que se traduce en un aumento de las Urgencias, y también ha echado de menos un mayor uso del Hospital Nuestra Señora de Gracia de la capital aragonesa y de las camas de los cuatro centros de alta resolución que hay en el territorio.

En representación del PAR, Manuel Blasco, ha estimado que definir qué es una urgencia puede resultar en ocasiones complicado puesto que «depende de la apreciación subjetiva de cada paciente», para defender la realización de campañas de educación sanitaria todo el año y pedir «ser especialmente sensibles» en la atención a las personas vulnerables.

La diputada de CHA, Carmen Martínez, ha subrayado la «falta de profesionales» que, además, «no están bien redistribuidos», con «plantillas que no son estables» por lo que «si entra una persona con poca experiencia, no pueda dar la respuesta que se está requiriendo». En su opinión, que «se siga financiando y presupuestando mal afecta a la calidad asistencial».

La portavoz de IU, Patricia Luquin, ha remarcado que «la necesidad de reorganización no viene de ahora», pero «nunca se aborda», ha advertido de que cada vez en más momentos del año en que se saturan las Urgencias, ha criticado la «falta de recursos humanos» y ha pedido respeto a «la dignidad y derechos de los pacientes», evitando que esperen en los pasillos, para asegurar que «nos consta que hay problemas graves y serios» de atención a inmigrantes.

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