La zona Expo podría doblar su ‘población’ en los próximos años: «Los bares ya están a rebosar y hacen falta más autobuses»

Los edificios del meandro de Ranillas cumplen este año la mayoría de edad y, pese a la losa que pesó durante mucho tiempo sobre la utilidad de las infraestructuras que se construyeron en la Expo de Zaragoza de 2008, lo cierto es que hoy en día es una zona llena de vida y dinamismo a la que acuden miles de personas todos los días -entre semana- para estudiar y trabajar. La previsión es, además, que durante los próximos años continúe creciendo exponencialmente el número de empresas e instituciones que se instalen en la zona, lo que incrementará sustancialmente las necesidades de un entorno que pasan, sobre todo, por el transporte. "Hay muy poco servicio de transporte público", lamenta Yolanda Andreu, empleada de uno de los organismos públicos instalados en los antiguos pabellones temáticos de la muestra internacional del agua.