admin 16/05/2018

EUROPA PRESS

  • La Diócesis de Teruel y Albarracín ha propuesto a los niños que este año hacen la primera Comunión y a los jóvenes que reciben la Confirmación financiar un proyecto solidario en el Congo destinado a menores, que impulsa el misionero Javier Negro, padre escolapio originario de la localidad turolense de Bello.

El delegado de Misiones de la Diócesis de Teruel y Albarracín, José Luis Torrubiano, ha explicado a Europa Press que estos niños y jóvenes pueden entregar su donación anónima en un sobre el día de la primera Comunión o Confirmación, sacramentos que se celebran ahora en primavera.

Cuando se hayan recibido todas las aportaciones, la delegación de Misiones de esta diócesis aragonesa las enviará al padre Javier Negro, para el proyecto 'Sainte Dorothée, niños de la calle y abandonados de Kikonka en el Congo', que requiere de 8.000 euros.

La comunidad escolapia atiende con él a niños abandonados por su familia, que acogen en la misión de Kikonka, localidad situada a unos cien kilómetros de Kinshasa y que tiene una población de 15.000 habitantes.

Muchos son niños y niñas que deambulan por los caminos, duermen bajo los árboles, con hambre y pueden pasar dos días sin comer nada, en grupitos de tres o cuatro, harapientos y descalzos, y la comunidad escolapia los acoge y acompaña para ayudarles a satisfacer sus necesidades básicas físicas, psíquicas y espirituales.

José Luis Torrubiano ha indicado que la Diócesis de Teruel y Albarracín lleva más de 20 años ofreciendo a quienes realizan la primera Comunión y Confirmación colaborar con un proyecto solidario y siempre se eligen iniciativas destinadas a mejorar la vida de menores de edad.

PROYECTOS DE MISIONEROS TUROLENSES

Los proyectos que se financiación son impulsados por misioneros nacidos en la diócesis y que se encuentran trabajando en el Tercer Mundo, con quienes desde esta delegación diocesana se mantiene un contacto permanente.

Según ha comentado Torrubiano, desde las parroquias donde se celebran estos sacramentos se hace la difusión entre los niños y jóvenes y sus familias, fomentando "los valores del Evangelio y la solidaridad con el mundo", animando a quienes reciben un sacramento a "compartir" y a que "paguen un cubierto más" para un niño que lo necesita.

También ha explicado que desde esta delegación realizan dos revistas al año para los misioneros nacidos en esta diócesis, que se envían en Navidad y Pascua, y en verano se celebra un encuentro con los que están en Teruel visitando a sus familias.

Además, se mantiene comunicación habitual y "ellos nos explican cómo están y su trabajo" y desde la diócesis se dan noticias de lo que ocurre en ella, ha agregado Torrubiano.

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