admin 23/06/2015

EUROPA PRESS

‘El Maestre Racional y otros antecedentes históricos’

La Cámara de Cuentas de Aragón ha editado un libro sobre el origen medieval y la evolución hasta la Edad Moderna de los órganos de fiscalización, con el título ‘La Cámara de Cuentas. El Maestre Racional y otros antecedentes históricos’, en un acto que ha tenido lugar en la Sala del Aljibe del Palacio de La Aljafería y que ha presentado el presidente de las Cortes autonómicas, Antonio Cosculluela.

El catedrático de la Universidad de Zaragoza, Guillermo Fatás, ha coordinado la obra sobre textos de los especialistas Esteban Sarasa y Guillermo Redondo.

Cosculluela ha remarcado, en su intervención, que la intención de la nueva Mesa de las Cortes es abrir el Palacio de La Aljafería a cuantos actos sea posible celebrar para que la sociedad pueda formar parte de este ámbito. Además, ha aludido a la idoneidad de comenzar este nuevo mandato con un acto que combina los diversos tipos de actividades que se desarrollan en el palacio, cubriendo el ámbito institucional, cultural y didáctico.

El presidente de las Cortes también ha celebrado los cinco años de funcionamiento de la Cámara de Cuentas, órgano que «entronca con las instituciones históricas de Aragón». Por ello, ha considerado que «el Palacio de La Aljafería, lugar en el que tomaron posesión sus consejeros, es el espacio ideal para celebrarlo con la presentación de esta publicación».

Por su parte, Guillermo Fatás ha destacado que este libro ayudará a saber «cómo se inició la tarea de resolver los problemas hacendísticos de Aragón», marcará la idea en los lectores de que «casi nada en Aragón nació ayer» y, además, proporcionará una «música de fondo sobre la historia económica de Aragón». Durante su intervención ha contado algunas anécdotas curiosas que se desvelan en el libro, como que Jerónimo Zurita ejerció esta labor fiscalizadora, siendo Racional de Zaragoza».

El coordinador de la obra ha explicado que «los aragoneses han tenido desde hace siglos órganos para la vigilancia» del dinero público. La institución del Maestre Racional proviene de Italia y se personifica en un funcionario de alta inspección que supervisaba las cuentas del Rey en cada uno de los Estados de la Corona, también en Aragón.

Esta figura fue evolucionando hasta que en el siglo XVIII los Borbón importan de Francia el modelo de los Reales Intendentes. La documentación del Maestre Racional se conservó en el Archivo que estuvo ubicado en la Plaza de La Seo de Zaragoza pero un incendio lo destruyó durante Los Sitios, en 1809, y para investigar esta institución aragonesa los historiadores han utilizado el Archivo de la Corona de Aragón, con sede en la ciudad de Barcelona.

«necesidad contemporánea»

Fatás ha apuntado que la Cámara de Cuentas es «una necesidad contemporánea», la de «vigilar a dónde van a parar los dineros de los ciudadanos que toman la forma de impuestos», recordando que hasta su puesta en marcha, en 2010, no había un órgano específico y está desempeñando su función «muy bien». También ha dicho que el Tribunal de Cuentas, órgano estatal de fiscalización, «tarda tantísimo que a veces no funciona».

Ha declarado a los medios de comunicación que la institución de la Cámara de Cuentas se introdujo en el Estatuto de Autonomía con la reforma de 2007, siendo un órgano colegiado que «ha empezado a trabajar con eficacia», ya que «por las broncas que le montan se deduce que el grado de eficiencia y eficacia es bastante alto».

Además, ha recalcado que «la sociedad aragonesa no es de anteayer, parece que otras llevan siglos y milenios, como si los aragoneses hubiéramos llegado al mundo hace cuatro días; nada de eso».

La Cámara de Cuentas «está para ayudarnos» porque «la transparencia hace mejor calidad de vida y mejor calidad democrática», ha dicho el historiador, pronosticando que «se va a convertir, cada año que pase, en una herramienta de limpieza política y social muy notable».

Sobre la conveniencia de conservar esta institución, Guillermo Fatás ha considerado que «hay una tendencia general a reducir órganos que parecen redundantes», lo que es «absolutamente necesario», puntualizando que «la condición es que sean redundantes».

El Justicia de Aragón y la Cámara de Cuentas «si funcionan tan bien como están funcionando tendrán arraigo ciudadano», ha asegurado, añadiendo que «las instituciones se tienen que justificar por su ejercicio» y «si los ciudadanos están convencidos de que eso es bueno, no habrá político que se atreva a suprimir estas instituciones».

El también historiador Esteban Sarasa ha dado las gracias a la Cámara de Cuentas de Aragón por «darme la oportunidad de investigar en este tema, en el que he puesto todo mi cariño».

Para Sarasa en este libro queda reflejado que «la monarquía aragonesa, desde sus orígenes pirenaicos, se vino rodeando de instituciones que colaboraron en la administración de recursos», que los conflictos bélicos fueron los principales motivos de su desarrollo y que su forma de conformarse tuvo una gran «influencia italiana».

TRADICIÓN

Por su parte, el presidente de la Cámara de Cuentas, Antonio Laguarta, ha destacado que el objetivo de crear este libro «no es simple añoranza del pasado, sino un apoyo en lo que ya hemos sido para construir el presente y encarar apropiadamente el futuro».

Además, ha hecho referencia a los cinco años de vida que cumple en apenas unos días la Cámara de Cuentas de Aragón, en los que «ha alcanzado el suficiente grado de madurez» y en estos momentos funciona a «velocidad de crucero», considerándola, además, «una pieza clave del sistema democrático».

Después ha manifestado a los medios de comunicación que «no somos una institución nueva, sino que tenemos la tradición de que, en este Aragón milenario, existían instituciones de control como actualmente en las sociedades democráticas».

«Naturalmente, la actual tiene otro cuño, como tienen otro aspecto el Justicia y las mismas Cortes, pero en Aragón, desde hace siglos, se controlan los gastos públicos, tanto los que entran como los que salen».

Antonio Laguarta ha señalado que «se va entendiendo nuestro papel y que somos la pieza de cierre del sistema financiero» público, que empieza con la aprobación de los Presupuestos de la Comunidad Autónoma por las Cortes, que revisan el efectivo cumplimiento de los mismos.

«Como esa tarea es realmente difícil y con muchos ingredientes, sobre todo económico-financieros y contables, el órgano especializado que de una forma independiente y técnica realiza ese análisis es la Cámara».

Laguarta ha insistido en que «somos un órgano técnico que damos nuestra opinión técnica para que las Cortes den su juicio político de si el Gobierno, tanto de la Comunidad como de las entidades locales, ha cumplido o no ha cumplido», agregando que «desde luego hemos mantenido la independencia y la prueba es que hemos revisado muchos entes y muchas instituciones y hemos mantenido nuestra independencia y nuestra profesionalidad».

Cuatro capítulos

Este libro se compone de cuatro capítulos, además de contar con una presentación elaborada por Laguarta. En la primera parte de la obra se explica el nacimiento y las funciones de la Cámara de Cuentas. A continuación, se dan a conocer los antecedentes remotos de esta institución, explicando ‘El origen del término Maestre Racional’, así como ‘Sicilia y el Rationalis’ y ‘La Cámara en el reino de Nápoles’.

Para concluir el estudio, los dos últimos apartados desgranan el desarrollo de esta figura institucional, tanto en la Edad Media como en la Edada Moderna. Así, por ejemplo, en el primero de ellos se detiene en momentos históricos significativos como ‘El reinado de Jaime I: más deuda que ingresos’, y, más adelante, a los siglos XVI y XVII, se detiene en figuras como la de ‘El Maestre Racional’ y ‘El Racional de Zaragoza’.

Originally posted here: La Cámara de Cuentas edita un libro sobre el origen y la evolución de los órganos fiscalizadores

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