El pueblo oculto de Aragón donde conviven historia, arte y cultura está en la frontera con Cataluña: tiene un precioso mausoleo romano
Entre campos de cultivo y junto al río Matarraña, Fabara se presenta como un pueblo tranquilo del interior de Zaragoza. Su casco urbano compacto, las calles sin prisas y la vida cotidiana marcan una primera imagen sencilla. Aparentemente, nada lo diferencia de otros núcleos rurales de la zona. Sin embargo, conforme se avanza por el pueblo, la percepción cambia. Fabara conserva un patrimonio y una historia que explican su importancia en la comarca del Bajo Aragón-Caspe.




