Cuatro meses después de la unificación de las escuelas rurales de Chistau: «Estamos encantados, pero ha sido costoso»

Ha sido un proceso "de duelo". Todavía lo es. También de mezcla de emociones, y de muchas horas de trabajo. Después de un verano en el que reinó la calma tensa, este septiembre se produjo la polémica unificación de aulas en el valle de Chistau. Cerraron las escuelas rurales de Saravillo, de San Juan de Plan y de Chistau y sus alumnos pasaron a la de Plan, en la que han cursado el primer trimestre 28 estudiantes. Pero la comunidad educativa continúa dolida y el inicio fue "complejo" para las familias y también para los maestros, quienes a sus espaldas han cargado con el peso de desmontar tres colegios y recomponer uno nuevo.