Condenado a 25 años de cárcel el autor del crimen del rellano en Zaragoza: asesinó de una treintena de puñaladas a su vecina

La Audiencia de Zaragoza ha condenado a un hombre a 25 años de prisión como autor responsable del conocido como crimen del rellano, el de una mujer a la que asestó una treintena de puñaladas cuando se disponía a entrar en su piso en la capital aragonesa, situado puerta con puerta al lado de la vivienda en la que vivía el procesado.

El tribunal se apoya en el veredicto de culpabilidad emitido por el jurado que enjuició los hechos y que consideró al acusado, Adil L,. de nacionalidad marroquí y con antecedentes por un asesinato anterior en Madrid por el que fue condenado en 2005 a 21 años de prisión, responsable del crimen.

El jurado consideró en su veredicto que la noche del 30 de mayo de 2022, el acusado atacó por sorpresa a su vecina con un cuchillo de 20 centímetros de hoja sin que esta pudiera defenderse, y que ésta, que entró en el pasillo de su casa para intentar defenderse, se arrastró posteriormente hasta el rellano para pedir ayuda.

Los miembros del este tribunal popular descartaron los argumentos dados en su defensa por el procesado, que aseguró haber sido víctima él en primer lugar de un ataque de la víctima, con la que dijo mantener una relación amorosa, debido a los celos que tenía de su pareja.

"Crueldad y brutalidad"

El jurado descartó la existencia de esta relación amorosa a partir del testimonio de otros vecinos del inmueble e incidió en que la víctima fue atacada de forma sorpresiva y sin posibilidad de defenderse de su atacante, al que responsabiliza de haber causado un sufrimiento "innecesario" a la mujer debido al gran número de cuchilladas infligido.

A tenor de la gravedad de los hechos y a los antecedentes por asesinato, el magistrado que presidió el jurado considera "proporcional y adecuada" la pena de 25 años de prisión solicitada tanto por la Fiscalía como por la acusación particular, "en atención no sólo a la crueldad y brutalidad inherente al hecho delictivo declarado probado, en la que la víctima sufrió más de 30 heridas de arma blanca de forma repentina e inesperada, sino igualmente por el comportamiento del acusado".

En relación a este punto, señala que el procesado, en situación irregular en España, no sólo negó un ataque sorpresivo sino que fue ella quien llamó a su piso y le infligió previamente una puñalada. "No solo eso -añade la sentencia-, sino que cuando la víctima estaba pidiendo ayuda y auxilio, habiendo logrado llegar al descanso de la escalera, procedió a tirar de ella con intención de entrarla en su domicilio para de esta forma evitar ser descubierto y que se pudiera auxiliar a la misma, lo que implica un desprecio total hacia la vida de otra persona".

La sentencia condena al acusado, además de a 25 años de prisión, a indemnizar a los padres y a los hermanos de la víctima en un total de más de 300.000 euros.